Siguiendo el relato de ayer, habiéndome ido a dormir a las 6 de la mañana era obvio que hoy me iban a despertar con el teléfono. Y si, primero llamó mi viejo para decirme que ya me podía prestar el auto (se lo había pedido para ir a lo de una amiga más tarde en la loma del orto--más precisiones adelante), luego llamó la Prima para invitarme a comer a su casa (que rico), luego Charlotte me mandó un mensaje de texto, y luego volvió a llamar la Prima para avisarme que su mamá estaba por acá y que me estaba pasando a buscar. Todo esto sería unicamente folklore si no fuera porque me estaban interrumpiendo un sueño muy lindo! Va a ser difícil explicar sus implicancias. Estabamos Tuchi y yo (mi amiga que fui a visitar) en el restaurant del centro al que siempre vamos a comer cuando estamos en la oficina, ella estaba embarazada (tuvo su bebe hace mas o menos un mes y hoy los fui a visitar) y yo le abrazaba la panza y sonaba canción de cuna de Los Piojos de fondo.
La verdad es que era una situación muy enternecedora, porque yo a Tuchi la quiero un montón, de hecho ella fue una de las primeras que se enteró cuando me dieron la noticia... y vivimos su embarazo juntos en la oficina, yo no la había visto hasta hoy no-embarazada...
El tema es que empezaban a sonar los primeros acordes de la canción y luego como que se cambiaba accidentalmente la música, entonces yo agarraba el control remoto y quería volver a ponerla, y ahí se interrumpía todo porque me sonaba el teléfono de casa, o el celular, o me mandaban un mensaje... etc.
Así empezó el día y una vez de disfrutar el excelente asado que hizo el Tío, acompañé a la Prima a cargar nafta y la conversación que tuvimos mientras se llenaba el tanque se hiló loosely con su comentario "yo no sé si voy a tener hijos, y no quiero estar de novia". Luego aclaró que no quería solo porque sigue enamorada del casado. Dos horas más tarde (una y media de viaje), ya en lo de Tuchi y con su bebé, otro amigo me preguntó: 'Y vos, querés tener hijos?'. La respuesta fue fácil, el recorrido mental y emocional no.
Yo creo que es posible que no me case ni tenga hijos. Pero no sé si mi vida tendría sentido en ese caso. Me la paso diciendo y convenciéndome que uno debe estar preparado para ser feliz cualquiera sean las circunstancias. Pero no estoy seguro de que se pueda.
Algo rescatable es que la canción de los piojos me acompañó todo el día.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario