lunes, 30 de noviembre de 2009
domingo, 29 de noviembre de 2009
el 51
lo normal es festejar con numeros redondos, pero el último post que hice fue el número 50 y jamás me enteré.
No puedo dejar de sentir que un poco abandoné este blog, pero llegamos al punto en el que sólo publico cuando tengo algo para decir (aunque sea una estupidez).
Hoy hablabamos con mi amiga La Mulatona y nuevamente volvió a tener fuerza la idea de hacer un programa de radio. Yo siempre intenté enganchar a mis amigos en este proyecto sin mucho éxito, pero lo bueno es que ahora somos dos los que realmente queremos hacerlo. Mandé (si, a las 3am) mails a dos radios para averiguar si venden espacios.
Mi punto es que todas las cosas que se presentan en mi vida con regularidad en general son un bajón (laburo por ejemplo). Quiero tener algo que me genere satisfacción en forma regular. Algo que me divierta, por momentos seguramente será una obligación, pero que en el fondo disfrute hacer.
Pensamos llamar al programa como un instrumento genial setentoso que descubrí hace unos días.
La idea es editorializar, tener una excusa para comentar un libro, una película, reflexionar sobre trivialidades y cuestiones de fondo. Es decir parecido a este blog, pero desde ya sin el grado de intimidad que en teoría lo protagoniza... ergo parecido en forma, no en esencia.
Me divierte también pensar en elegir la música.
Mi elenco ideal estaría conformado por La Mulatona (obviamente), Chloe, Alan, quizás El Pollo (no sé si le interesará y en ese caso le tendríamos que dar clases de dicción!)
Veremos que pasa. No sé si es muy probable, pero al menos me entusiasma la idea.
No puedo dejar de sentir que un poco abandoné este blog, pero llegamos al punto en el que sólo publico cuando tengo algo para decir (aunque sea una estupidez).
Hoy hablabamos con mi amiga La Mulatona y nuevamente volvió a tener fuerza la idea de hacer un programa de radio. Yo siempre intenté enganchar a mis amigos en este proyecto sin mucho éxito, pero lo bueno es que ahora somos dos los que realmente queremos hacerlo. Mandé (si, a las 3am) mails a dos radios para averiguar si venden espacios.
Mi punto es que todas las cosas que se presentan en mi vida con regularidad en general son un bajón (laburo por ejemplo). Quiero tener algo que me genere satisfacción en forma regular. Algo que me divierta, por momentos seguramente será una obligación, pero que en el fondo disfrute hacer.
Pensamos llamar al programa como un instrumento genial setentoso que descubrí hace unos días.
La idea es editorializar, tener una excusa para comentar un libro, una película, reflexionar sobre trivialidades y cuestiones de fondo. Es decir parecido a este blog, pero desde ya sin el grado de intimidad que en teoría lo protagoniza... ergo parecido en forma, no en esencia.
Me divierte también pensar en elegir la música.
Mi elenco ideal estaría conformado por La Mulatona (obviamente), Chloe, Alan, quizás El Pollo (no sé si le interesará y en ese caso le tendríamos que dar clases de dicción!)
Veremos que pasa. No sé si es muy probable, pero al menos me entusiasma la idea.
domingo, 22 de noviembre de 2009
continencia e incontinencia
hace mucho que no escribo.
Debe ser porque volvi a sentirme mal, en realidad creo que debo haber sentido que ya no era hora de vomitar, ni de compartir, sino de mirar hacia adentro... porque esto al fin y al cabo es una vidriera, un acto de voyeurismo. Chloe me preguntó por "mi blog secreto"-- y en justa razón disparó que lo privado contradice al concepto de blog. Tiene razón. Es que debe ser que es tal mi voluntad de encontrar nuevos horizontes... esto es como tirar descuidadamente un manojo de semillas sobre la tierra y preguntarse si por alguna inexplicable razón crecerá algo.
Últimamente desapareció el entusiasmo. Me aburre mi trabajo, la falta de liderazgo me está afectando porque siento que en una semana me bastó con prender la computadora 2 veces y no decepcioné a nadie. No creo que esté deprimido, simplemente es el tedio y aburrimiento propios de fin de año (que año...) y la falta de proyectos de envergadura, el aplacamiento de la ambición (sin duda estresa, pero que gran motor para despertarse por las mañanas!). Una suma de cosas. De muchas cosas.
Este fue un año para el olvido, en algún flash de optimismo puedo creer que puede actuar de bisagra. Pero tampoco quiero sobredimensionarlo. El concierto usual de mi vida (tranquilidad, amistades, afecto y fracasos afectivos) se mantuvo, sólo que intervinieron nuevos instrumentos. Tengo la sensación de que hay cosas evolucionando, pero otra gran cantidad de cosas se está consumiendo, la tierra las está descomponiendo, se están poniendo rancias.
Y claro, la paciencia cada vez más efímera... se siente tan bien ejercerla, pero requiere un cúmulo de voluntad enorme.
Si bien los eventos de los últimos meses justifican mi visión negativa, debo admitir que la vida en este año se reinventó y tomó el derecho de sorprenderme, en un punto me dotó de perspectiva-- somos eternamente ignorantes. Todo puede pasar. Es un axioma. Lo interesante es que uno realmente no dimensiona lo que implica "todo". Aún pudiendo observar las infinitas caras del "todo", si uno es capaz de ver una significativa cantidad, ante las más horrendas, la falta de dimensión corresponderá al "puede pasar".
No tengo ganas en esta oportunidad de contar anécdotas, ni situaciones particulares que se corresponderían con el registro de mis publicaciones anteriores (las hay). Si uno las ve de lejos es más de lo mismo. Tal vez la esencia de la vida esté entonces en no mirar las cosas de lejos, en acercarse, sentirlas... que el árbol tape al bosque. Nuevamente el tema es de perspectiva y me voy a contradecir-- qué es más humano? vivir en una microrealidad, entendiendo (aún con evidente miopía) lo que sucede alrededor, u observar en forma omnisciente la infinidad de situaciones e interrelaciones? Observar el bosque es sin duda más elevado, pero puede presentar una escena relativamente inmutable y perpetua. Y enfrentémoslo, los hombres no tenemos la envergadura para intervenir a ese nivel. El árbol podrá ser una versión parcial, incompleta--hasta animal--de la realidad, pero está a nuestro nivel. Podrán pasar cientos de cosas a ese nivel, y son las que en definitiva marcarán nuestra "estúpida pequeña vida"... cosas que con mayor perspectiva serán insignificantes y en definitiva nos enfrentarán a la nada.
Pff, eso fue difícil. Es que lo que pienso es complejo, y claramente no cuento con los recursos literarios necesarios.
Mirar al océano desde un cabo remoto, esa es la imagen, observar, un mar de posibilidades, infinitas, porque es todo, la enormidad. Las sorpresas, las emociones, las sensaciones por venir.
Debe ser porque volvi a sentirme mal, en realidad creo que debo haber sentido que ya no era hora de vomitar, ni de compartir, sino de mirar hacia adentro... porque esto al fin y al cabo es una vidriera, un acto de voyeurismo. Chloe me preguntó por "mi blog secreto"-- y en justa razón disparó que lo privado contradice al concepto de blog. Tiene razón. Es que debe ser que es tal mi voluntad de encontrar nuevos horizontes... esto es como tirar descuidadamente un manojo de semillas sobre la tierra y preguntarse si por alguna inexplicable razón crecerá algo.
Últimamente desapareció el entusiasmo. Me aburre mi trabajo, la falta de liderazgo me está afectando porque siento que en una semana me bastó con prender la computadora 2 veces y no decepcioné a nadie. No creo que esté deprimido, simplemente es el tedio y aburrimiento propios de fin de año (que año...) y la falta de proyectos de envergadura, el aplacamiento de la ambición (sin duda estresa, pero que gran motor para despertarse por las mañanas!). Una suma de cosas. De muchas cosas.
Este fue un año para el olvido, en algún flash de optimismo puedo creer que puede actuar de bisagra. Pero tampoco quiero sobredimensionarlo. El concierto usual de mi vida (tranquilidad, amistades, afecto y fracasos afectivos) se mantuvo, sólo que intervinieron nuevos instrumentos. Tengo la sensación de que hay cosas evolucionando, pero otra gran cantidad de cosas se está consumiendo, la tierra las está descomponiendo, se están poniendo rancias.
Y claro, la paciencia cada vez más efímera... se siente tan bien ejercerla, pero requiere un cúmulo de voluntad enorme.
Si bien los eventos de los últimos meses justifican mi visión negativa, debo admitir que la vida en este año se reinventó y tomó el derecho de sorprenderme, en un punto me dotó de perspectiva-- somos eternamente ignorantes. Todo puede pasar. Es un axioma. Lo interesante es que uno realmente no dimensiona lo que implica "todo". Aún pudiendo observar las infinitas caras del "todo", si uno es capaz de ver una significativa cantidad, ante las más horrendas, la falta de dimensión corresponderá al "puede pasar".
No tengo ganas en esta oportunidad de contar anécdotas, ni situaciones particulares que se corresponderían con el registro de mis publicaciones anteriores (las hay). Si uno las ve de lejos es más de lo mismo. Tal vez la esencia de la vida esté entonces en no mirar las cosas de lejos, en acercarse, sentirlas... que el árbol tape al bosque. Nuevamente el tema es de perspectiva y me voy a contradecir-- qué es más humano? vivir en una microrealidad, entendiendo (aún con evidente miopía) lo que sucede alrededor, u observar en forma omnisciente la infinidad de situaciones e interrelaciones? Observar el bosque es sin duda más elevado, pero puede presentar una escena relativamente inmutable y perpetua. Y enfrentémoslo, los hombres no tenemos la envergadura para intervenir a ese nivel. El árbol podrá ser una versión parcial, incompleta--hasta animal--de la realidad, pero está a nuestro nivel. Podrán pasar cientos de cosas a ese nivel, y son las que en definitiva marcarán nuestra "estúpida pequeña vida"... cosas que con mayor perspectiva serán insignificantes y en definitiva nos enfrentarán a la nada.
Pff, eso fue difícil. Es que lo que pienso es complejo, y claramente no cuento con los recursos literarios necesarios.
Mirar al océano desde un cabo remoto, esa es la imagen, observar, un mar de posibilidades, infinitas, porque es todo, la enormidad. Las sorpresas, las emociones, las sensaciones por venir.
martes, 3 de noviembre de 2009
bizarro
es cuando te enterás que una amiga fue abusada y es bulímica.
Mucho más si esa amiga es la Estresha.
Me apuró preguntandome que somos. Le dije amigos. Me dijo que yo era increíble.
Pregunté si alguna vez ella habia sentido algo por mi. Me dijo que muchas veces.
Amagó con quedarse en casa. Amagó: "no te ilusiones".
Ya no más. No te toco- pero si te quedás en mi casa te quedás conmigo.
Se fue. Me pidió un abrazo y se lo di.
Se olvidó el piloto, se lo bajé.
No tenía plata, se la bajé y la acompañé a la esquina. Agregué que fuimos siempre lo que ella quiso que fueramos.
Me acusó de no jugarme. Confirmé que ya no era el mismo.
Llegó el taxi. Se fue.
Mucho más si esa amiga es la Estresha.
Me apuró preguntandome que somos. Le dije amigos. Me dijo que yo era increíble.
Pregunté si alguna vez ella habia sentido algo por mi. Me dijo que muchas veces.
Amagó con quedarse en casa. Amagó: "no te ilusiones".
Ya no más. No te toco- pero si te quedás en mi casa te quedás conmigo.
Se fue. Me pidió un abrazo y se lo di.
Se olvidó el piloto, se lo bajé.
No tenía plata, se la bajé y la acompañé a la esquina. Agregué que fuimos siempre lo que ella quiso que fueramos.
Me acusó de no jugarme. Confirmé que ya no era el mismo.
Llegó el taxi. Se fue.
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