martes, 27 de octubre de 2009

montaña rusa emocional

"me encanta la Prima" reza un post anterior, hoy diria que me gusta más Paula. Pegue unos tiritos a Lois Lane, pero los eludió con enorme habilidad. Reapareció Valeria (no en mi vida sino por un evento con Chloe). Tinuz no me habla.

Hace unos días me junté con Liza. Muy loco, muy visual. Por momentos sentía que no era ella, es increible el poder de la mente (lo que la idealice en este tiempo). Su cara se transformaba, era ella, pero no era ella. Su voz. Todo.

Y nada, en el medio soledad q se siente un poco más en este preciso momento que lo normal.

martes, 20 de octubre de 2009

la ventana abierta

y no cagarme de frio, es, pretty much, todo lo que necesito para ser feliz.

lunes, 12 de octubre de 2009

corto

y al pie. Hoy vi a La Estresha. Veníamos bien. Sobre el final una de sus mejores muestras de ciclotimia. Coincidimos en un cumpleaños. Más temprano me llamó por teléfono, obviamente, como si nada. Locura: me encantaría que esté bien. Podrá en algún momento estar bien por un período de tiempo razonable? Cuando se encula no lo hace de forma tradicional, se torna indescifrable, irritante.

A la tarde vi a Chloe. Me preguntó si, de casarnos, aprobaría entrar a la fiesta con una canción de Chayanne.

Charlotte no llamó ni mandó mensajes por gtalk, no estoy acostumbrado pero también me produce alivio. No quiero que fantasee conmigo. Es malo para ella y me echa en cara que no puedo producir relaciones reales, por lo que en el pasado sólo generé émulos y hoy puedo ser funcional a la disfuncionalidad de otros.

También estuve con La Prima. Que buena que está! Y las amigas me quieren. Igual, cero. Por queeeeeeeeeeeeeeeeeee!

Estoy ignorando a Paula, últimamente sus mensajes de Facebook me dan pena, son claros exponentes de histeria---dirigidos a la nada! (ya no le contesta ni comenta nadie)

Valeria vuelve a fin de año de vacaciones, Corruptus incluído (me toco el huevo izquierdo).  Hoy hablé con sus amigos. Me intriga la situación.

Las mujeres de mi vida me tienen a mal traer.

sábado, 10 de octubre de 2009

desenlace?

Me hubiese gustado decirle que había cambiado, que ya no era el mismo nene inmaduro, que había renunciado a muchas ilusiones que me impedían crecer.  Lo más triste es que no era cierto.  Me arrepentí de todo, pero más que nada de besarla.  No había esperanzas para transformar nuestra realidad en una historia feliz.

Por un instante se desmoronó y ahí estuve-- no llegó a moverse un centímetro.  Es que yo aún la amo.  Tal vez amo la historia que hubiesemos construido en otras circunstancias.

Ich liebe dich.  Lo repetí una y otra vez, mil veces.



Una mañana Hans lloraba con más fuerza que nunca.  Corrimos al hospital, el mismo que me atestiguó indefenso.  Mi alemán no era lo suficientemente bueno para entender, pero la mirada de Inez quedó desconsolada luego del veredicto.  Hans se quedaría en el hospital casi dos semanas.  En las mismas condiciones estaba mi padre, la diferencia es que a él sí lo vi mientras estaba internado.  Es que esa misma tarde volví a una lluviosa y húmeda Buenos Aires.  Mi madre aprovechó toda instancia posible para expresar su desilusión conmigo y mi vida.  No llegó a culparme de la enfermedad de papá, pero estuvo muy cerca.

Papá murió al día siguiente.  Mi mamá quedó sola, con las piernas desencajadas, y en una silla del hospital me ofreció su mejor mirada de indefensión.  No podía quedarme, este era el turno de mi vida.  Tampoco la abandoné: durante las dos semanas siguientes la ayudé como pude.  Nuestra relación evolucionó 10 años en esos días, y la prueba es que por primera vez no me obligó a llevar abrigo para el vuelo de vuelta.  Sin duda la relación con mi madre es una historia sin desenlace, pienso que ocupará líneas de un relato futuro.  En el avión pensé en ella y sufrí por su desamparo, pero pensé que sería lo suficientemente fuerte para reconstruir su vida.  Todos lo somos.

Al volver, el departamento estaba vacío.  Mejor dicho, semivacío: mis cosas estaban, pero las de Inez y Hans no.   Pensé lo peor, fui al hospital y pregunté por ellos.  Se habían ido, pero no estaba claro cuando.  Se habían ido.  De mi casa y del hospital.

Ella sabía perfectamente que no me costaría ubicarlos (tenemos demasiados amigos en común) pero lo hizo como un sacrificio y un símbolo.  La relación de ahí en más fue tan civilizada que me llenó de tristeza.  Las visitas se fueron espaciando cada vez más.  Yo no había abandonado a mi familia, sino que había ocurrido lo inverso.



Pero ahí estábamos, como dos chicos, abrazados, cualquiera hubiese pensado en amor... era en realidad angustia, desencanto, amor tal vez, miedo.  Le dije que no estaba dispuesto a perder lo único que tenía en la vida.  Hans viviría conmigo, con o sin ella.  Yo ya tenía un trabajo respetable y la firme determinación de ingresar en la vida adulta.  Le propuse incluso que nos mudemos al mismo edificio.  Ella no habló.

Todo resultó mucho más fácil de lo previsto. Inez había recibido una propuesta laboral en Suiza, 'la última gran chance de su carrera', y mi propuesta-imposición fue iluminada con la gracia de la oportunidad.




Epílogo

Hans y yo somos felices.  Inez también.  Inez y yo nos mantenemos en contacto por teléfono y medios electrónicos (casi como en el comienzo).  Quiere volver a la ciudad, confieso que me asusta.

Hace unos días el trabajo me reencontró con Goodbye Lenin.  Inez y yo habíamos ido al estreno, y por algún misterioso motivo alguien quiso hacer el doblaje en versión latinoamericana.   En la garganta de Alex, no pude evitar tentarme ante la cita "Todo esto tiene que desaparecer.  Las cortinas viejas, están en el sótano?".  El equipo quedó sorprendido, pero luego nos reímos todos.  Tiempo de hacer un break.

do you even know i'm here


miércoles, 7 de octubre de 2009

algo me dice

que tengo que buscar en mi circulo existente (ya de por sí es grande) y no me tengo que dar por vencido--si no me vuelve loco difícilmente le invierta el esfuerzo necesario.  La reaparición de Liza luego del post de ayer tiene que ser una señal.

martes, 6 de octubre de 2009

Liza

convencido de que este blog es para mí una forma extraña de psicoanálisis, no puedo dejar de postear sobre el amor de mi infancia, recién me acordé de ella.... hay una asociación que explica por qué la bautizo Liza, pero es tarde y no debería estar despierto a esta hora, me conformo con poner su foto.



Cuando eramos chicos era linda, creció cada vez más linda, al igual que su carácter y personalidad... qué buenos recuerdos de una muy buena época!

La Estresha

hoy iba a contar la historia de otra de las mujeres de mi vida, pero de solo pensar siento tedio. Si el post se publica es porque lo pude poner en corto. Sino, no.

Nos conocimos en la facultad, en realidad yo estaba aún obsesionado con Ella, pero ella me gustaba bastante. No sé por qué. No es muy linda, es bajita, muuuuuuuy ciclotímica... pasamos muchas cosas juntos, ella en el medio se puso de novia con uno de los de nuestro grupo (repito yo estaba a full con Ella). Mientras se iban quedando casi todos nuestros amigos en las materias quedamos casi solos, y preparamos muchos exámenes juntos. En cuarto año se peleó con su novio y yo ya estaba haciendo la otra carrera, se la presenté a esos amigos y empezamos a salir a lo loco. Se enganchó con uno de ellos (a esa altura eso me resultó parcialmente frustrante) pero no funcionó. Ya recibidos coincidimos en un casamiento y ahí sí me decidí a bajarle la caña. Pero esa noche pasaron dos cosas, estuvo con un amigo mío y (como si eso fuera poco) me dijo que pensaba que yo era gay.

No voy a entrar en detalles de cómo, pero así fue.

Años más tarde yo superé el trauma y le dije que en esa noche yo estaba dispuesto a confesarle que quería algo más con ella y que lo que ella me dijo (aún siendo en un contexto totalmente diferente) me cayó como un piano en la cabeza. Ella me pidió disculpas y me dijo que en realidad lo dijo porque era ella quién estaba teniendo dudas sobre su sexualidad.

No sé si puedo transmitir en estas líneas la intensidad de todo esto. Para mí fue MUY fuerte.

Ahora la veo muy poco. Ella está de novia (con ese con el que estuvo en el casamiento, con quién se reencontró años después). Forma parte del grupo de la facultad con el que periódicamente me junto. Pero es así como una Estresha, no responde nunca los mensajes, responde los mails cuando quiere, cuando quiere viene y cuando no, no da explicaciones. Si viene, en general se pone en protagonista ya sea por hiperexpresiva o por inusualmente retraída. Es muy pasional, demasiado--y eso estaba bien cuando teníamos 18, pero ahora?

Yo le conté de mi enfermedad y no se hizo ni en una oportunidad 5 minutos para que nos juntemos, ni hablar de venir a nuestras reuniones. En fin.

Es difícil enojarse con ella, porque realmente está muy conflictuada y todos sabemos que ella es así: cuando está mal, desaparece. O sea que en realidad ella está ausente pero porque está mal. Si ella está mal, yo siento que no tengo derecho a enojarme. Pero pasan los años y es más de lo mismo. Y 'lo mismo' no es lo mismo que 'más de lo mismo'.

Me cansé.

lunes, 5 de octubre de 2009

yo sabía

por eso me vuelve loco esta mujer! porque también está hecha mierda!!!


Celeste Cid, internada por problemas de drogas



Por Chichi Mento
Especial para lanacion.com 

La actriz Celeste Cid está internada en el instituto Fleni, en la sede del barrio de Belgrano, desde el jueves pasado por una supuesta sobredosis.

La noticia se supo hoy y ésta no sería la primera vez que la actriz de Resistiré tiene un episodio parecido. Una de las personas que más la estaría acompañando en este difícil momento sería Fito Paéz.

domingo, 4 de octubre de 2009

me encanta la Prima!

pero ella está como loca con el casado.
Voy a hacer un intento con el relato I.


No sabía que ella sabía. Pero claramente sabía. Pasamos por el Jäger, ella se ensañó con su fachada. Se dio vuelta y me miró. Nos separaban unos 50 metros y me detuve. Clavó su mirada en la mía, y prendió un cigarrillo, disfrutando visiblemente cada pitada. Al terminar su cigarrillo bajó la cabeza, para luego volver a mostrármela desfigurada, cansada, triste.

En ese bar pasé una noche entera, borracho y claramente bajo efectos del hachis. Fue todo una locura. Femke era una de las ingenieras de sonido del estudio, para nada hermosa, pero sí muy sexual. Lo hicimos muchas veces, con cierta violencia, sin asco, como animales. Yo terminé desnudo en el piso, por la mañana el dueño del bar (con quien tenía una ligera amistad) me despertó a las patadas. En general él me permitía dormir en el bar cuando me echaban de casa, pero esta vez habíamos roto sillas, tomado varias botellas de vodka y ni hablar de los actos de exhibicionismo que ocurrieron durante la noche. Vomité en el momento que recobré la conciencia. Fue demasiado, pero no me arrepiento. Había tenido la mejor noche de sexo de mi vida y el recuerdo era mío para siempre.

Me remordió la conciencia el hecho de no sentir culpa o vergüenza: tomé coraje y fui a su encuentro. Estando más cerca pude distinguir una lágrima. Eran más de una. La abracé y nos besamos.

acto de entrega

es el de una madre que da a luz, un hermano que te dona un órgano, ok, todos esos que sin duda lo son... pero en este caso me refiero al acto de confiarle tu cabeza a un peluquero. Desde el momento que te ponen la capa sabés que estás librado a tu suerte. Puede que el tipo te pregunte lo que querés, pero es difícil que le importe. Para colmo es mucho más difícil siendo hombre: si vas a una peluquería muuuuy de barrio, ok, sos el macho de américa (hablás de futbol y de fondo suena tango o radio AM), pero te cortan como el orto. Si vas a una fashion, donde la recepcionista está buenísima y te corta un mariposón que te elogia el volúmen del pelo, te sentís en la antesala de la homosexualidad. Las opciones en el medio son una mezcla peligrosa de ambas.

De chico mi viejo me llevaba a una peluquería que se llamaba Apolo XI, en urquiza. No me gustaba para nada el corte, pero tampoco sabía como explicar lo quería. Ni me importaba demasiado. Luego empecé ir yo por mis medios a una cerca de casa, y este peluquero (cincuentón medio cachocastañesco, de los que viven bronceados--silla de jardín en la vereda incluída) tenía mucha más onda y al menos no me asesinaba con el corte. Luego tuve una etapa de peluquería fashion (influenciado por Valeria) pero eso duró poco. Al volver a mi peluquería de barrio ya no estaba el metrosexual, sino el hijo. Un maestro: hablábamos de boliches de moda, de minas, culos y tetas mientras hojeabamos la revista Hombre... pero del pelo ni hablar... un desastre!

Parece que éste es un tema que no se va a solucionar tan fácil en mi vida. Yo quisiera tener un lugar para ir en forma automática. Es decir, que el día que me miro en el espejo y concluyo que me tengo que cortar, se me venga la imagen a la cabeza y saber perfectamente lo que tengo que hacer.

Hoy a la mañana hablé con Manuel, estaba tan al pedo como yo, cuando le conté que me tenía que cortar el pelo él me dijo que estaba en la misma y decidimos ir juntos. Fui a su casa, tomamos mate y fumamos. La peluquería está a unas tres cuadras, no más de 3 por 3, un tipo solo con un sillón. Cuando le vi la cara (medio de débil mental) tuve miedo, pero el flaco resultó ser un fenómeno. Respecto del pelo, zafa.

Este podría funcionar, pero está lejos.

sábado, 3 de octubre de 2009

abrazos rotos

El abrazo se rompió junto con mi inocencia.

Recolecté mis pertenencias, desparramadas por el hall todas, y me fui, caminando, miré el cementerio de lejos pero me resistí a entrar--no permitiría que la escena se contamine con cine. Caminé hacia Strausberger Platz. Ahí me tiré al pasto y pensé en mi vida, pensé en mí con 12 años en la bañadera que ya me empezaba a quedar chica... recordé las carreras de 100 metros llanos en el colegio... en la indecisión que me hizo empezar un día ingeniería y luego abandonar por periodismo, mientras me resignaba a la falta de talento en el taller de teatro del Teatro.

El contraste. El soñador, el tipo bonachón que todos quieren, el que observa todo con una óptica benevolente o a lo sumo burlona... y el que al mismo tiempo corre el riesgo de no tomar su vida en serio, de no hacer jamás los sacrificios necesarios para crecer. Una persona que despierta afectos infantiles, básicos... Yo, el mismo que decidió tomar la vida por sus riendas y escapar. No fue este un acto de madurez tanto como de inconsciencia. No pude evitar sentirme un irresponsable con el nacimiento de Hans. Pero tampoco pude acallar mi alegría. Pensé que si nos hubiésemos tomado más tiempo, las cosas hubieran sido distintas... funcionarían. Inez no me odiaría (me odia?) por inconsciente e inimputable, y por regalarle una responsabilidad enorme en un paquete demasiado hermoso para rechazar. Aunque los sentimientos de culpa duraban poco: tenía absoluta certeza que esta vida (sin importar cuán mala) era la mejor de todas las infinitas potenciales. Si por un minuto hubiese tomado el camino de la razón, la rebelión de mi alma hubiese desembocado en el peor de los escenarios, una vida gris. O blanca, o azul, no importa, monocromática.

Cruzamos la calle y la plaza nos miró de reojo, con una media sonrisa, como quién sonríe ante una profecía cumplida. A pocos metros nos encontramos con el estudio donde Hans vomitó--siempre tendré la duda si fue el humo de la marihuana--y obtuve mi primer trabajo regular.

viernes, 2 de octubre de 2009

inspiración where are you

era obvio que cuando creí que la inspiración llegaba en realidad hizo un último touch and go.... y se fue.

Igual prometo seguir con el relato I. Tengo muchas imágenes en la cabeza.

Para reirse un poco.


jueves, 1 de octubre de 2009

en el casamiento

(no el de la semana pasada sino el de 2 semanas atrás)

--y si, tengo casamientos todo el tiempo, no sé que pasa, la gente se casa--

pusieron una tanda de lentos y la fiesta explotó.

Que vuelvan los lentos. Los cursis, generalmente latinos, los que disimulamos que no sabemos la letra, los que nunca hubiésemos aceptado que nos gustan.....

Que vuelvan los lentos!