domingo, 30 de agosto de 2009

y asi comienza

Nunca crei que iba a hacer esto. Más que nada porque tengo que confesarlo, aunque me esfuerzo mucho por no aparentar, tengo facilidad para despreciar las iniciativas de la gente. Tener un blog es medio de loser, es voyeurista, es creer que uno puede decir cosas que le interesan a los demás, es dar lugar a que, capaz, a algún boludo "le encante" pero por todas las razones incorrectas.

Sin duda es tiempo de confesiones.

El blog se llama "jerrypuke" porque tiene dos componentes fundamentales: Jerry y Puke. Las anecdotas van por separado.

El Jerry es porque tengo miedo de estar convirtiendome en Jerry Seinfeld. O peor, en alguna enferma versión de todos sus personajes. Paranoico, burlón, con una vida basada en el sarcasmo y en lo infinito de la cotidianeidad. O sea, es divertido, está todo bien, las coincidencias ocurren y causan gracia y sorpresa, todo es como que "cierra"... y sí, de todo uno se puede reír, y en el fondo todo es genial. Pero claro, eso es todo. Solteros--'singles' cabe mejor porque es más que un estado civil--de 30, transitando el camino hacia los 40, viviendo una mezcla de adolescencia (por inmadurez) y niñez (por egocentrismo) eterna. Cualquier excusa sirve para no invertir demasiado en cualquier empresa. La contradicción yace en que la autovaloración es lo suficientemente alta como para despreciar, burlar o simplemente dejar pasar muchas oportunidades. Al mismo tiempo es lo suficientemente baja como para no asumir riesgos ni producir cambios sustanciales.

Es grande la tentación de elegir que la vida se torne un show 'about nothing'.

El tema del Puke es porque justamente acá pienso depositar mis vómitos. No hay edición. Ni relectura, ni nada. Y si me pinta poner los acentos los pongo, sino no. Por eso es de esperar que no haya demasiada coherencia, probablemente se compense con sinceridad.

Para empezar digo que pasaron casi 30 años y mi vida esta muy bien, simplemente hice lo que quise (en la mayoria de los casos), y muchas cosas que quise las logré. El problema es si uno quiere lo que necesita, obviamente. Quiero a mucha gente y creo que mucha gente me quiere. Trabajo y produzco lo suficiente para vivir a mi gusto. En pocas palabras, el sistema y yo nos llevamos de maravilla.

No se si yo con yo nos llevamos de maravillas, pero sí puedo asegurar que la relación es de mutua benevolencia. Si no soy más feliz realmente no supe cómo, o no pude. Y está bien. Mientras que uno disfrute y no le haga daño a nadie (en lo posible le haga el bien a la mayoría) está bien.

A todo esto hace poco me dijeron que estoy enfermo. No es para preocuparse en exceso, pero al ser una enfermedad crónica, es una amenaza constante. Básicamente, los médicos te dicen que estás bien, pero si no te cuidás (o el destino te juega una mala pasada) podés no estarlo en el futuro. Lo pienso, y pienso que siempre supe que esto era así, aún cuando no sabía que estaba enfermo. Pero que te lo diga un médico, que te encuentres con los medicamentos en forma regular, que te tengan que sacar sangre cada equis meses... es una notificación permanente y subliminal.

Hay algo que está claro, este tema me aburre y debo aceptar que me angustia un poco. No pienso dedicarme a reflexionar mucho sobre él. En realidad nunca tuve certeza de que iba a estar bien, por qué quisiera tenerla ahora?


En fin, dejando esto de lado y volviendo a la premisa original, tomé la decisión de escribir. Me gusta escribir. Me gusta conocer la opinión de la gente. Si aparece algún boludo que pone boludeces, lo ignoro y punto (como no pienso hacer público este blog capaz no lo lea nunca nadie, así que estoy dispuesto a asumir el riesgo). Incluso quiero ver en qué termina este experimento, si estoy solo en esto o si hay muchos que se identifican. Obviamente que si alguien conoce la solución a mis problemas seria brillante que lo comparta. Y también pienso publicar boludeces, cosas que me resulten graciosas o ridículas (un blog genial enuncia "me instalo en la pavada y la pavada misma"). Supongo que no faltará sarcasmo: típico de quienes cuestionan su grado de felicidad (a la vez que se consideran medianamente felices) y secretamente envidian a la gente que es mil veces más estúpida y mil veces más feliz.

El sarcasmo es algo interesante. Yo creo que la gente lo entiende como si se tratara de una regla de tres: cuanto más inteligente soy, más infeliz tengo derecho a ser. Y si encima soy bastante feliz, soy un fenómeno.

Todo por hoy.

Buenas noches.

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